29 nov. 2011

Luján, por eliminatoria mundialista

Sebastián Luján tendrá una brava en los Estados Unidos. A los 31 años disputará una eliminatoria de título mundial y -lo dice aquí- no podrá desaprovecharla porque, está claro, no tendrá muchas chances similares. Cuando pasó por Córdoba, en Río Cuarto, le propinó una paliza a Jorge "el Chino" Miranda y preanunció de qué era capaz: meses después batió al buen prospecto filipino, Mark Melligen.
Carlos Irusta, vía ESPNdeportes.com, entrevistó al rosarino a horas de su combate y nos regaló esta gran nota:

"El Mundo va a tener que hablar de mí"
Iron Luján enfrentará al invicto de Filadelfia Mike Jones el sábado en el Madison.
Arrogante, profesional, bravo y áspero, Sebastián Luján tiene varios amores, pero hay dos fundamentales: el boxeo y los colores de Rosario Central, ciudad en la que nació hace 31 años. Para muchos, es uno de los boxeadores argentinos que lleva más tiempo esperando una oportunidad real: nos incluimos. Bueno, ahora le llegó el turno, ya que el sábado 3 de diciembre, enfrentará al invicto de Filadelfia Mike Jones, en una eliminatoria de peso welter de la IBF. Será una de las peleas complementarias del combate de fondo entre Miguel Cotto y Antonio Margarito.
Desde Nueva York, adonde llegó el lunes, el rosarino desborda optimismo y respeto.

"Viajamos con mi entrenador Carlos Alanis a Temoaya, México, el 24 de octubre, y estuvimos 18 días entrenando en el Centro Ceremonial Otomí, que está a cuatro mil metros de altura. Y estuve guanteando con todo el equipo de Antonio Margarito: Brandon Ríos, Jean Love y especialmente Jesús Soto Karass, que peleó dos veces con Mike Jones, así que se muy bien lo que me espera. Jones es rápido, es veloz, tiene una buena izquierda, pero... vamos a ver qué pasa cuando le acorte los caminos, le cierre el ring y le meta las manos al cuerpo".

De Temoaya, el equipo pasó luego a Los Angeles. En Maywood, se entrenaron con los Ponce de León, Geovanni Segura y guanteó, entre otros, con John John y Carlos Molina.

"Acá no va a haber excusas. Yo, como siempre, estoy seguro de que gano, y de que después del sábado el mundo va a tener que hablar de mí, pero Jones es un buen boxeador, es muy difícil. Encima, los jueces lo protegieron bastante, porque especialmente en la primera pelea que hizo con Soto Karass, en el semifondo de Pacquiao-Margarito, para mí había ganado el mexicano. Pero bueno, esto es el boxeo, ya sé lo que es pelear de visitante, hay que ganar dos veces: primero en el ring y después a los jurados y no dejar ninguna duda, y para eso estoy: si gano el sábado, se me abren todas las puertas y no voy a dejar pasar de largo esta chance".

Resumamos: Luján, llamado primero "Pimienta" y luego "Iron", suma 46 peleas profesionales, casi el doble de Jones, quien a los 28 años, lleva 25, todas ganadas con 19 KO. Luján ganó 38 (24 por KO), perdió 5 y empató 2. Viajó de apuro a San Antonio, Texas, y noqueó en forma espectacular a Mark Jason Melligen. A Emilio Julio Julio lo hizo abandonar en 7; a José Luis Castillo le dio una paliza y le ganó por puntos; prácticamente retiró del boxeo a Walter Matthysse y cuando tuvo la oportunidad mundialista WBO en las 154 libras, cayó por puntos contra Serhiy Dzinziruk, totalmente desteñido y sin fuerzas después del quinto round. "Sí, pero eso fue en el 2006, y en una categoría diferente. Yo soy naturalmente un 147. Hoy tengo una experiencia mayor y sé que el tiempo que se va, no vuelve más", afirma Luján, quien le hijo una gran pelea a Antonio Margarito en el 2005, cuando cayó por KOT en 10 con una oreja totalmente partida en dos.

La pelea del sábado, en el Madison, volverá a reunir en un ring a Antonio Margarito y Miguel Cotto: "Espero mirarla ya con el triunfo en mi poder, para pelear con el ganador, si se puede. Yo creo que puede ganar Margarito y me gustaría mucho, porque más allá de haber guanteado con él y todo, me gustaría borrar aquella derrota. Pero también es cierto que estoy ligado a Francisco Espinoza, el manager de Margarito, quien puso todo, absolutamente todo a mi disposición, incluyendo un Mini Cooper que mi manager Carlos Alanis utilizó para mostrarme todo Los Angeles. Pero... el boxeo es así, una profesión y yo quiero ganarle a Jones y luego, que venga el que quiera".

Luján tendrá que acortar el ring, trabajar mucho al cuerpo y rotar la cintura, para provocar la pelea corta y áspera ante un boxeador ligeramente elusivo, que prefiere bailar de lejos. Para el argentino, la pelea corta es algo tan normal como estar en el living de su casa, pero sabe que tendrá que ejercer una gran presión. Estarán en juego, además, las coronas NABA y NABO (WBO) de la categoría welter. "Me juego la vida y el futuro y he trabajado mucho para esto. Además, pelear en el Madison y con un invicto, es todavía un desafío mayor; soy rosarino, así que me agrando en las difíciles. El sábado van a ver", promete.

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